La noche de san Juan de Josep Carner

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Josep Carner • Nit de Sant Joan •

 

Al clar de lluna plena, jo i l’amic

cireres hem menjat a la porxada.

Salta el foc en la nit enlluernada

en recordança d’aquell drac antic

 

que volia donzelles i donzelles…

De sobte el drac s’esbalaeix, té por.

Es perden riures, crits i cantarelles

en una regolfada de tristor.

 

L’amic i jo, les testes ajupides,

eixim, i d’esma som guiats pel rec.

Per enllà hi ha casetes resclosides

plenes, tota altra nit, de mitges vides:

les denes del rosari hi són dormides,

hi és oscat el renec.

 

Una finestra ben reixada estoja

(en una casa d’on tothom eixí

sinó ella) la boja,

plena d’incendi en el seu cos mesquí.

 

Era una dolça dona apiadada

que mai havia entès la fosquedat,

el desgavell terrible del pecat.

La seva filla, antany, se n’és anada

lluny, a la gropa d’un enamorat.

 

La mare caigué en terra. En aixecar-se,

s’havien envilit sos ulls serens;

els ulls fiblant, la cabellera esparsa,

cridava els homes amb udols obscens.

 

Aquesta nit de Sant Joan l’abranda

més que cap altra nit.

Ja tot en el silenci va de banda,

caliu esgarriat i goig marcit.

                                                                             

I ella, exaltada en sa presó deserta

per la gran solitud i el cel rogent,

es bada tota al vent.                                                                                  

Estranyament oferta,

 

és un aspi d’horror:

diu, de l’infern a les mateixes ribes,

amb profètiques ires venjatives,

el mal nom de l’amor

 

 

 

Noche de San Juan •

 

Bajo el claro de luna llena un amigo y yo

estuvimos comiendo cerezas en el portal.

Salta el fuego en la noche deslumbrada

en memoria de aquel dragón antiguo

 

que doncellas y más doncellas quería…

De pronto el dragón desfallece, tiene miedo.

Se pierden risas, gritos y murmullos

en un regolfo de tristeza.

 

Gachas las cabezas, mi amigo y yo salimos,

dejándonos guiar por la acequia.

Al otro lado se ven casitas de olor a cerrado,

cualquier otra noche plenas de medianas vidas:

las cuentas del rosario ahora están dormidas,

y ha mermado el reniego.

 

Una ventana de buen enrejado guarda

(en una casa de donde todo mundo salió

menos ella) a la loca, pletórica

de incendios en su cuerpo infeliz.

 

Era una mujer piadosa y tierna

que nunca había conocido la oscuridad,

el terrible desorden del pecado.

Un año antes su hija se había marchado

lejos, a la grupa de un enamorado.

 

La madre cayó a tierra. Al levantarse,

se había envilecido su mirada serena:

los ojos aguijoneantes, la cabellera revuelta,

llamaba a los hombres con aullidos obscenos.

 

Esta noche de San Juan la excita y prende

más que ninguna otra noche.

Ya todo en el silencio va dejándola aparte,

rescoldo descarriado y marchito gozo.

 

Y ella, exaltada en su prisión desierta

por la gran soledad y el cielo ardiendo,

se ancha entera al viento.

Extrañamente ofrendada

 

es un aspa de horror:

en las orillas mismas del infierno,

con proféticas iras vengativas proclama

el alias, el apodo del amor •

 

 

 

[De El cor quiet (Serenidad o El corazón en calma) de Josep Carner, dentro de Doce poetas catalanes del siglo XX, versión de Orlando Guillén] •

Un soneto de Shakespeare

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Ilustración: Rilke Roca

 

Soneto [Sonnet] 55 William Shakespeare •

 

     Not marble nor the gilded monuments

  Of princes shall outlive this powerfull rhytme,

 But you shall shine more bright in these contents

Than unswept stone besmeared with sluttish time.

 

   When wasteful war shall statues overtum,                                                         

   And broils root out the work of masonry,

Nor Mars his sword nor war’s quick fire shall burn

          The living record of your memory.

 

       ’Gainst death and all-oblivious enmity

Shall you pace forth; your praise shall still find room

            Even in the eyes of all posterity

     That wear this world out to the ending doom.

 

          So, till Judgement that yourself arise,

          You live in this, and dwell in lovers’ eyes.

 

 

     Ni el mármol ni los dorados monumentos

  De los príncipes sobrevivirán a esta rima poderosa,               

 Y tú brillarás en estos contenidos más resplandeciente                           

Que la percudida piedra embijada de tiempo inmundo.

                            

       Cuando pródiga la guerra arrase las estatuas                         

    Y ase de cuajo las obras de mampostería,               

Ni la espada de Marte ni las llamas voraces de la guerra 

          Podrán quemar el recuerdo vivo de tu memoria. 

 

       Contra la muerte y el olvido enemigos avanzarás                             

Pisando fuerte; más todavía, tu alabanza encontrará lugar       

            Incluso en los ojos de cualquier posteridad                   

Que el mundo lleve puesta a su final predicho.

 

          Así, hasta el Día del Juicio que de ti mismo te levantes,

          Vives en este canto, y habitas los ojos de los amantes.

 

 

[Versión de cumpleuñas: 78 en vida y 77 crecidas a los muertos enanos] •

Si los sumo: 15, o al revés, los resto: 1… Pero son, tiempo sinnúmero, 78, ¡nomás!

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¡Órale! ¡Que se llene de Amigas este Amigo entre los amigos que vengan! •

De cascos ligeros como el casco antiguo del amor, El Caballito de Los Arrieros saluda al Caballito de Feria de mis 78 Años y lo invita a este evento celebratorio «Estará lleno hasta los topes de infancia, adolescencia, juventud, edad madura y, Eco de Todas Las Voces, hará las veces de todas las voces, humanísimo, El Dichoso Animal de la Vejez… ¡Allá tú si te lo pierdes, pero yo te aconsejo que lo dejes todo y vengas, guiado, si no por otra cosa, por el fuerte hedor a poesía que despide!» •

Otro poema de Emily Dickinson

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[Ilustración: Rilke Roca]

I felt a Funeral, in my Brain,

And Mourners to and fro

Kept treading treading till it seemed

That Sense was breaking through

 

And when they all were seated,

A service, like a Drum—

Kept beating —beating— till I thougt

My Mind was going numb—

 

And then I heard them lift a Box

And creak across my Soul

With those same Boots of Lead, again,

Then Space began to toll,

 

As all the Heavens were a Bell,

And Being, but an Ear,

And I, and Silence, some strange Race

Wrecked, solitary, here

 

And then a Plank in Reason, broke,

And I dropped down, and down

And hit a World, at every plunge,

And Finished knowing then

Sentí un Funeral, en mi Cerebro,

Y el ir y venir de los Dolientes

Se mantuvo —pisa y pisa— hasta parecer

Haberse abierto paso su Sentido

Y tan pronto todos se hubieron sentado,

El oficio funéreo, como un Tambor—

Se mantuvo —bate y bate— hasta hacerme pensar:

La Mente se me está quedando adormecida—

Entonces los escuché cargar un Cajón

Y crujiendo cruzar por mi Alma, de nuevo

Con esas mismas Botas de Plomo; el Espacio

En aquel momento comenzó a doblar,

Como que los Cielos enteros eran una Campana,

Y el Ser, salvo un Oído,

Y yo, y el Silencio, alguna Raza extraña

Naufragados, solitarios, aquí—

Y después, una Tabla en la Razón se rompió,

Y yo me dejé caer, más y más abajo—

Y me golpeaba contra un Mundo en cada hundida,

Y, Tocado Fondo, lo entendí todo —en aquel momento—

[Versión de alzarse de entre los muertos para irse entre las muertas de velorio, de Orlando Guillén • Asistencia: Rilke Roca] •

Un poema de Wordsworth

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Portrait of William and Mary Wordsworth, Margaret Gillies, 1839

William Wordsworth

(1770-1850)

Composed Upon Westminster Bridge, September 3, 1802

Earth has not anything to show more fair:

Dull would he be of soul who could pass by

A sight so touching in its majesty:

This City now doth, like a garment, wear

The beauty of the morning; silent, bare,

Ships, towers, domes, theatres, and temples lie

Open unto the fields, and to the sky;

All bright and glitering in the smokeless air.

Never did sun more beautifully steep

In his first splendour, valley, rock, or hill;

Ne’er saw I, never felt, a calm so deep!

The river glideth at his own sweet will:

Dear God! the very houses seem asleep;

And all that mighty heart is lying still!

 

Compuesto en el puente Westminster, septiembre 3, 1802

 

La Tierra no tiene cosa más hermosa que mostrarnos:

Obtusa sería el alma que pudiera pasar indiferente a  

Visión como esta, tan conmovedora en su majestuosidad:

La ciudad, ahora, se pone como un vestido

La belleza de la mañana; silenciosos, desnudos,

Barcos, torres, cúpulas, teatros y templos yacen

Abiertos a los campos y al cielo;

Todo brilla y centellea en el aire impoluto.

Nunca el sol inclinó más bellamente

Su primer esplendor sobre valle, roca o colina;

¡Nunca vi, nunca antes sentí, una calma tan profunda!

El río se desliza a su propio y dulce capricho:

¡Dios mío!, las casas mismas parecen dormidas;

¡Y todo ese poderoso corazón yace inmóvil!

[Versión de andar por el mundo en chanclas de Orlando Guillén] •

Gabriel Ferrater en la revista Saranchá

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Estos poemas de Gabriel Ferrater acaban de aparecer en el número 3 de la revista Saranchá (enlace, abajo)

De «Da nuces pueris». Una muestra. Versión de Orlando Guillén •

PUNTA DEL DIA

La nit que se’n va, una altra nit, i l’ala

d’un inmens avió caigut s’ha interposat

entre aquell blau espès i la finestra, i dubto

si és un verd tenuíssim o si es plata, freda

com la insistent finor del bisturí que esquinça

l’úter amb l’imposició de l’excessiva

vida, o també la llum mateixa, quan clivella

la mà del nen que es cansa de fer força per

irritar els seus germans, fent veure que els amaga

no se sap què de valuós, i va afluixant

la presa, i sé que res no en sortirà que no

fos ahir en mi desconsoladament, i em fa

fred de mirar-me un dia més, pinyol

tot salivat, pelat de polpa, fora nit.

DESPUNTAR DEL DÍA

La noche que se va, una noche más, y el ala

de un inmenso avión caído se ha interpuesto

entre aquel azul espeso y la ventana, y dudo

si es un verde tenuísimo o si es plata, fría

como la insistente finura del bisturí que desgarra

el útero en la imposición de la excesiva

vida, o la luz misma también, cuando hiende

la mano del niño que se cansa de apretar para

irritar a sus hermanos haciendo ver que les esconde

no se sabe qué cosa valiosa, y va aflojando

su presa, y sé que nada surgirá de allí que no

fuese ayer en mí desconsoladamente, y frío

me da mirarme un día más, hueso de fruta

todo ensalivado, pelado de pulpa, noche afuera.

MALA MEMÒRIA

La paret era de carreus enormes

i emblanquinada amb calç blavosa. El llit

(una gran baluerna, reparada

amb llates d’una caixa de conyac),

arrambat a la pedra, era un cavall

de toros, que abocava les entranyes:

dos matalassos de panolla, gris

el de sota i vermell el de damunt,

mal coberts pel llençol emmascarat

de pols i de betum, car les sabates

no es creu que facin nosa per l’amor

de preu més baix. La noia que venia

dins d’un alvèol d’aquell poble gòtic

el seu cos poc format, rudimentari

com la plebs, molt antiga i molt moderna,

parlava amb accent xava, i era trist.

Diu que es deia Victòria. Tenia

una foto del seu promès, i dues

només, de seves: una als catorze anys,

l’altra de passaport. No en sé res més.

Però per què la memòria, on moren

les coses convincents i designadas,

porta aquesta desferra? Un crit d’un gall

com un suro podrit que flota en l’aigua

de l’alta nit. Ve de lluny, de quinze anys.

PINCHE MEMORIA

La pared era de sillares enormes

y blanqueada con cal azulosa. La cama

(una gran balumba, reparada

con listones de una caja de coñac),

repegada a la piedra, era un caballo

de toros que mostraba las entrañas:

dos colchones de paja, gris

el de abajo y rojo el de encima,

a duras penas cubiertos por una sábana

manchada de polvo y de betún, porque

los zapatos no se piensa que estorben para

el amor de más bajo precio. La joven que vendía

en un alvéolo de aquel pueblo gótico

su cuerpo poco formado, rudimentario

como la plebe, muy antigua y muy moderna,

hablaba con acento xava y estaba triste.

Se llama Victoria, dice. Tenía

una foto de su novio, y sólo

dos suyas: una a sus catorce años

y otra de pasaporte. No sé nada más de ella.

Pero, ¿por qué mi memoria, donde mueren

las cosas convincentes y señaladas, carga

con este despojo? Un grito de un gallo, como

un corcho podrido que flota en el agua

de la alta noche. Viene de 15 años de lejos.

PETITA GUERRA

Portaven mines antitancs, inútils

i pesades com un símbol històric,

embolicades a les mantes xopes

d’olors antigues, romaní i suor

de mules. I també metralladores

desmuntades dels caces alemanys

i metralletes de ferralla anglesa.

Per grups de dos o tres, molt separats

els uns dels altres, ínfims i tossuts

com els corcs d’una gran soca aterrada,

els maquis foradaven Pirineu.

Va ser una guerra de les més petites

que hem conegut. No em va posar al davant

sinó un cadàver. El d’una noieta

pagesa d’Aragó, que va pujar

a un camió militar, i va fer

també de símbol fàcil. Va distreure

el xòfer i el mecànic, i tots tres

es van anar a estimbar d’un pont. La noia

tenia una lesió clara, gens

interessant, però els metges que feien

l’autòpsia, li van trobar al turmell

una deformitat remarcable, d’origen

hereditari, xuclada d’arrels

molt remotes en l’arbre de la raça.

I el dolor d’un moment, amb el plaer

que el va portar, perdien importància

davant d’aquell defecte mil∙lenari,

sord i establert. Res d’individual.

Va ser una guerra, encara que petita.

I encara que fantàstica, tampoc

tenia res de personal, la basca

que em va agafar, un instant del llarg examen

i amb l’ajuda del sol, que castigava

durament el cobert raconer i l’era

hirsuta d’un rostoll de creus i d’ossos

que era aquell cementiri de poblet,

quan la fetor de mort em va semblar

que era l’olor d’un sexe brut. Vol dir

només que jo era tan jove com ho són

els que van a les guerres, i la carn

els fa por, i la destrossen i n’abusen.

Tot emblemàtic, immemorial.

PEQUEÑA GUERRA

Llevaban minas antitanque, inútiles

y pesadas como un símbolo histórico,

envueltas en sus mantas empapadas

de viejos olores, romero y sudor

de mulas. Y asimismo ametralladoras

desmontadas de los cazas alemanes

y metralletas de chatarra inglesa.

En grupos de dos o tres, muy separados

los unos de los otros, ínfimos y pertinaces

como las carcomas de un gran tronco derribado,

los maquis horadaban Pirineo.

Fue una guerra de las más pequeñas

que hemos conocido. No me puso delante

más que un cadáver: el de una jovencita

campirana de Aragón que subió

a un camión militar y devino  

también símbolo fácil. Distrajo

al chofer y al mecánico, y los tres

se fueron a despeñar de un puente. Ella

presentaba una lesión clara, nada

interesante, pero los médicos que hacían

la autopsia le encontraron en un tobillo

una deformidad destacable, de origen

hereditario, absorbida de raíces

bastante remotas en el árbol de la raza.

Y el dolor de un momento, más el placer

que lo trajo, perdían importancia

frente a aquel defecto milenario,

sordo y establecido, nada individual.

Fue una guerra, aunque pequeña.

Y aunque fantástica, tampoco

tenía nada de personal la basca

que me agarró (un instante del largo examen

y con la ayuda del sol que castigaba

duramente el cobertizo rinconero y la era

hirsuta del rastrojo de cruces y huesos

que era aquel cementerio de pueblito), cuando

el hedor a muerto me pareció

que era el olor de un sexo sucio. Sólo

quiero decir que yo era tan joven como lo son

los que van a las guerras, y la carne

les da miedo, y la destrozan y abusan de ella.

Todo emblemático, inmemorial.

CAMBRA DE LA TARDOR

La persiana, no del tot tancada, com

un esglai que es reté de caure a terra,

no ens separa de l’aire. Mira, s’obren

trenta-set horitzons rectes i prims,

però el cor els oblida. Sense enyor

se’ns va morint la llum, que era color

de mel, i ara és color d’olor de poma.

Que lent el món, que lent el món, que lenta

la pena per les hores que se’n van

de pressa. Digues, te’n recordaràs

d’aquesta cambra?

                               “Me l’estimo molt.

Aquelles veus d’obrers –Què són?”

                                                                 Paletes:

manca una casa a la mançana.

                                                       “Canten,

i avui no els sento. Criden, riuen,

i avui que callen em fa estrany.”

                                                          Que lentes

les fulles roges de les veus, que incertes

quan vénen a colgar-nos. Adormides,

les fulles dels meus besos van colgant

els recers del teu cos, i mentre oblides

les fulles altes de l’estiu, els dies

oberts i sense besos, ben al fons

el cos recorda: encara

tens la pell mig del sol, mig de la lluna.

HABITACIÓN DE OTOÑO

La persiana, no cerrada del todo, como

un espanto que se retiene de caer por tierra,

no nos separa del aire. Mira: se abren

treinta y siete horizontes rectos y delgados,

pero los olvida el corazón. Sin nostalgia

se nos va muriendo la luz, que era color

de miel y ahora del color del olor de la manzana.

Qué lento el mundo, qué lento el mundo, qué lenta

la pena por las horas que se van

de prisa. Dime, ¿te acordarás

de esta habitación?  

                                  “La quiero mucho.

Aquellas voces de obreros… ¿Qué son?”

                                                                         Albañiles:

falta una casa a esta manzana.    

                                                      “Cantan,

pero no los oigo hoy. Gritan, ríen,

y se me hace muy raro que callen hoy”. 

                                                                       Qué lentas

las hojas rojas de sus voces, qué inciertas

cuando vienen a cubrirnos. Adormecidas,

las hojas de mis besos van cubriendo

los escondrijos de tu cuerpo, y mientras olvidas

las hojas altas del verano, los días

abiertos y sin besos, en lo mero hondo

el cuerpo recuerda: todavía la mitad

de tu piel tienes del sol; la otra mitad de la luna.

https://www.revistasarancha.com/Contenido/numero-03/especiales/especial-traduccion-gabriel-ferrater.php

Este Domingo parece calcomanía de las de pegar en la frente de los seres

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Un poema de Gabriel Ferrater

DOMINGO

Los pájaros de la luz se van a dormir

dejándonos en las ramas un sutil

temblor de pequeñas verdades. 

Hay que perder el alma de arbusto. Un

sentimiento transitorio más se ha gastado.

Nos levantamos, y de miedo a no poder

recuperar a tiempo quién somos y qué queremos,

vamos regresando muy poquito a poco. La tarde,

la brasa imagen nuestra, nerviosa

pero abnegada madre de su ceniza,

se apaga, y respiramos el hedor

del tabaco enfriado. Estábamos solos, pero

ahora nos apretamos en los cuellos de botella

(codos con codos, pasos que se estorban)

para derramar por entre el pueblo el recuerdo

impreciso de unos campos roturados, aluviales

residuos de camiones, de unos caminos cortos

como un aliento cansado, y unos árboles vivos

que ya han sido leñados. Nos confundimos

entre los que se han quedado y ahora salen

de los bailes y de las cuevas de penumbra

gelatinosa, y en montón pisamos besos

que la tarde ha endurecido, y ya se parten

en dos valvas, como un mejillón, y caen.

Un niño, cuyo globo se le ha reventado, deja

escapar un lloro viperino. Nos quedamos viéndonos

y reímos satisfechos. Ninguno de nosotros

se halla muy arriba en la escalera de los seres.

 DIUMENGE

Els ocells de la llum se’n van a jóc

i ens deixen a les branques un subtil

tremolor de petites veritats.

Cal perdre l’ànima d’arbust. Un altre

sentiment transitori s’ha gastat.

Ens aixequem, i amb por de no saber

retrobar a temps qui som i què volem,

anem tornant ben poc a poc. La tarda,

la brasa imatge nostra, nerviosa

però abnegada mare de la cendra,

s’apaga, i es respira la pudor

del tabac refredat. Hem estat sols,

però ara ens estrenyem als colls d’embut

(colzes amb colzes, passos que es fan nosa)

per vessar dins el poble l’imprecís

record d’uns camps trencats, al·luvials

deixes de camions, d’uns camins curts

com un alè cansat, i uns arbres vius

que ja se n’ha fet llenya. Ens confonem

amb els que s’han quedat, i que ara surten

dels balls i de les coves de penombra

gelatinosa, i tots trepitgem besos

que la tarda ha endurit, i ara es parteixen

en dues valves, com un musclo, i cauen.

Un nen que si li ha rebentat el globus

llança un plor viperí. Tots ens mirem

i riem satisfets. Cap de nosaltres

no és gaire amunt en l’escala dels éssers.

[De «Da nuces pueris», versión de Orlando Guillén] •

Esa cosa con plumas que se posa en el alma

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[Emily Dickinson]

Un poema de Emily Dickinson

“Esperanza” es esa cosa con plumas

Que se posa en el alma,

Y ​​canta su melodía sin palabras,

Y nunca en absoluto se detiene.

Y dulcemente en el Vendaval se hace oír;

Y dolorosa habrá de ser la tormenta

Que pueda abatir a este Pajarillo

Que a tantos mantuvo a cobijo.

Lo he oído en la tierra más fría

Y en el Mar más enrarecido;

Pero nunca, ni en tales Extremos,

Me pidió siquiera una migaja.

“Hope” is the thing with feathers

That perches in the soul,

And sings the tune without the words,

And never stops at all.

And sweetest in the Gale is heard;

And sore must be the storm

That could abash the little Bird

That kept so many warm.

I’ve heard in the chilliest land

And on the stranged Sea;

Yet, never, in Extremity,

It asked a crumb of me.

[Versión de campo raso de Orlando Guillén

Asistencia de Rilke Roca] •

Felicidades abstractas: 2023 pa todo el año (si lo dejan acabar)

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[Ilustraciones: Rilke Roca, de la serie Ordalía]

 

Mira: sólo ella feliz la tormenta delante de nosotros

Perturbadora de este reumatismo de hermana

Húmeda de la Pintura acústica

De los sapos abstractos y

El cautín de la flauta de estaño

De La Rana Maestra.

 

Est|Año

Adelanta arremangadas

Pringas de silencio en las charcas con creces

Chispeantes. Transparidas transparentes

Porque sin distingos entre flora y fauna

De rodillas lacustres

 

A estas horas

Cómodamente muertas

Gotas de sangre gordas corren al otro lao

De La Muralla o Verja

 

Sudando vatio de silla eléctrica sobre ruedas

Magnética

 

Atravesando diaquí pallá a los muertos

Cómodamente vivos

Sin aúpa de nada ni de nadie

A borbotones

A la inmortalidad.

 

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A esta hora enterradora muerta de minutos

Vivos

 

Aquí

En lo seco contiguo

 

So

Mero

Espinazo abandonao por

Los espíritus

Silueta

 

De lo muerto en piedra jorobada 

Que bate el mar

 

(Espectro Emplumao

Primero de la

Poesía)

 

Beben Humo al Espejo

 

(Embreao

Espectro Segundo) y

 

Música al rocío de alas de agua

Calva

 

—Cicuta al revés Pelona

Que paraliza a La Muerte y deja

A La Vida campante sintiéndose infinita

Cabezona y par de tetas.

 

Del tercer

Espectro de la poesía no abriremos

Emblema. Mundoymedio lo rota No nos lo deja

Estar

 

Lo translada.

Tajada transversal de san

 

Día al melón lunarmorenito de la

Noche siempre verde y avara:

Los

 

Los muertos flechan al cielo

Son

 

Un bulo de

La Vida. Propágula de

Gozo

Oronda se pavonea ella y

 

Sólo el trombo

Crochée de los trombones secretos

Circula por sus venas de ala fusa

 

Tan sobremanera transportada

Que esta página si quisiera del Libro de

Pinturas la inscribiera renglón

De sobremesa y llenara la hora del café

De rosas y asesinos de magas

 

Con palomas explosivas. Preciosos

A los manteles suscritos

 

Huevos de rana calentaos por el sapo

Los días

InsurGen|Tes.

 

Amarrándose juerte los guaraches

Arramblan con los ataos de centenas

 

XXXI y

XXXIII y 

 

Machacan

Siglo 3

Después del gran matriarca

Dedón El Pellizcador

 

A la puesta absoluta del clan.

Completa y

 

Jurgada

La historia de|Deo.

 

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Por el pistón

Debajo

De ancho

Pistolón

 

Por el rallao y descolorío

Longitudinal angosto

Minuto inglés que dama o caba

 

Llero nada vale

Por debajo

 

Por debajo

Del techo el día regalao no tiene

CorazónCorazón

AlmaConAlma

 

Ni patas

Afganas de andar comecamote entre santones

De iglesia armaMentista

 

Ni horas 24 fe menina

Pierde

La Realidad naguala

Ni

 

Una de estraperlo gana desplegada a morir  

Por cada doblez

De horizonte y lagos y casitas

 

En las laderas arrasadas

De su retablo

Natal. Tren aceitao sobre sus rieles gira

En redondo a todo carbón 

Se pinza la nariz y entonces pues

 

No silba ni aspira el hedor y

De ningún modo chirría y

 

 

Sí sucede de un culebretazo

El latigazo de

 

Vida vivida de muertos a bordo

Tonantes Fluyentes In

 

Fluyentes.

O no. 

 

Afluentes de humo y humor negros

En materias vidales Desde

 

Chiquititos

Fueron vivales. Se iban de  

Noche tunantes

A Natura

 

Lizarse

En jardín artificial reyes de burla.

Vestidos de margaritamanecer

Sobre fondo rojo sangre de lejitos y

 

Ramajes verdesombrero ya más de cerca.

Florestas que andan a pata de niña.

Coloraos a veces

 

Sonrosaos. Días de dedo gordo

De gracia de pata de bebé.

 

Los días y

No los huevos batracios.

No los muertos

 

Ni los latíos

Ranarrenana. Pininos

Alpinistas

 

Introductores del patín abductor

De la pátina

A la región de los mundos.

 

Ínsulas pie de cría de trópico de

Cáncer. Ellos Los días

 

Verdeocres de yema y clara

Oscuridad

Saltona

 

Tañedores de gañidos

Tumefactos

 

Ellos

Ranarrembranda

 

Ellos

Ahorcaron rerreales rayaos

A una multitud de diáconos

En algún lugar

Sombriao de catacumbas…

«¿Siglo?». «1º

 

Antes del

TriArcano Juan Patatús bis y

La primera invasión de las cercetas y

La segunda de los papapadres encuevaos

En la tumba fresca de Onán

 

(Necrocronogramaje Revelao por

Necrohomogramas y hemopornogramas

Soplones). Los colgaron

 

De una corbata suplente a rayas desteñida

Cuyo sobreuso

Dio origen a la teoría de las cuerdas y

 

Al cuello blanco de los cristeros

—Sustancia cicatriz cacariza:

Debajo

 

Encubre surcos escarlata de

Cardenales profundos

 

Temblorosos y

Cagaos».

 

«Mejor estámpale a ese verso ‘Capaos’»

Dijo en

Línea imaginaria

 

Súbito calosfrío paralelo

La Sombra Quetecagas y

Cayó sotana

 

De diácono en diácono.

Mas

 

Mas ni así

Tendida 

Salvó a los niños

Postre 

 

De encapotaos disfuntos en la trastienda y

En el zaguán de los sacristanes culo

—Si bien a tal historia este punto…

 

(Alrededor del baño fisiológico Función de circo

En los anchos patios del Cír|Culo

Uno|Bis|Agra + Uno|Bis|I|esto del

Infierno y su membresía de cagadero)

 

…Este punto la pone

Aparte de modo que

 

Dante quede adentro detrás

La Puerta Trágica y no pueda entrar

Llorando

La extinción a pía edad de

Beatriz. «Los mirones

Son de palo y la cáscara sabe guardar y

 

Y resguardar» dijo lloruno también si bien

Menos llorero Virgilio que la oía y no sé

Por qué se reía y

Además lo mismo dijo sonándose las lágrimas

El mocoliso

Capellán adentro míster

Ioso Dodgson

De modo que El Coro guiara a La Batuta

Hasta el mentón de las orquestas y

El crecimiento silvestre de barbilla de los bemoles. 

 

La Sombra potrera en rebaño

Sudorosa

Solípeda y sedienta

Ínsula de solunar y solunar

 

Porque la vida es tiempo tapao

Por la vertical de asedios

Del misterio primerizo

 

La sombra justiciera ciega y

Bonita de repente

 

Porque en los establos de la vida

La Coneja López entrena a sus pupilos

A poner contra las cuerdas a

La Muerte

 

De nada les dio razón.

Encima

 

Más inteligente que el dios diputao

Por las Cortes del Milagro

Fallido

 

Los mató y ya. Razón tenía de

Sombra

La Sombra Quetecagas.

 

Nadie bajo el solazo abrumao lo niega y

Por sinrazón extrema dura

 

Los muertos

No podrían dormir de indigestión aquella

Noche atiborrada de

 

Chicharrón con frijolitos

En la cocina de la cena

En salsa chipotle de las panzas

 

Ortodoxas. Los sueños en bruto

Se los contaban unos a otros en una ciudad

Sin gente y a los pedos.

 

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Los días crudelísimos Cruzaos

Venían pisándoles ala y copete a

Los Quetzales de los Bosques

De la 3ª Cuarta Quinta guerra mapamundi

Al y apenas si

 

Pararon a que mearan los kavafis

Cargaos hasta el tope de la giba

Existencial

 

Pero sin parar de andar. Cómo le hicieron para

Tanto sabemos que no sabemos.

Nos saludamos. Saludamos a Gorki a Dosto

Yevski y Ana Ajmátova y

 

Andando.

Rescol

 

Rescoldo a los pies de la chimenea

Quedaron captorçats 4 gatos de 2 patas y

Poca imaginación. Cantaban

Que parecían coleópteros cantando

Pero en lengua diversiva de ojoegato

Versal. La ciudad 

Garabato

 

A mural garrapatiao y firmao por

El Bato B Rob|Arte

 

Plena humeante

De cantinas y burdeles de esquila

Trasquilada al

 

Memento conventual de torreaguja y de

Esqueletos rumbosos arrumbaos y

 

De plicas con premio al desenredo

De las rótulas

Sin que la sangre brote

Entre pantalones bajaos y re re

 

Repletórica

De asesinatos

Fósiles bastante bien conservaos

En balas y escopetones

 

Sobrevivientes en orín y asimismo

Salaos y conservaos salaos

En la propia verga

Con todo y güevos en la boca de los muertos

 

Paisaje despegao a punta diuña en lontananza

A vespertino cartel de negra sangre

Imparcial de sol indiferente rasguñao y

 

Re re repegao en cartelera por el

Cártel del Monte de Enfrente donde

Manda parcelario y deja dicho El Resorteronte

Hasta que se lo cargue El Hulefante

—O La Ligartija su sos

Teniente. 

 

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Ciudad

Garabato preprimario

Reciclao

 

Espléndida cuñada

En placas giratorias

De platino encarcelao y ya.

 

«Los aprehendices aprehendían

Chupándosela a los verdugos la tortura o

 

O la ejecución

Selectiva o simultánea y unos y otros

 

En éxtasis adustos trabajaban

El secreto a güevo de sacar lo lenguasuelta y

 

Y la lengua de paseo a los muertos de

Estao o por encargo (‘Un

Extra que nunca viene mal’).

 

Ejecutao lo

Ejecutao

 

Peritos

En marcialidades y

Paracivilituras como aquestas

Mamaban titulaos

Culo maestre clandestino a reputaos

Genocidas

 

De tanto en tanto honraos a su visita y

Doctoraban en

Lenguas francas u oficiales» soltó agachao y

Viendo inquieto pa todas partes

El Tilico De Córdoba

Mientras se lo peluqueaban.

 

«Ciudad Pagoda

Cupular

Cópula de Trento a

Garabato en todo caso revolcada

Da lo mismo Re re

 

RePlena que es un gusto amputao ser su símil

Encapuchao de

 

Púrpura

Su intenso

Barateo

De articulaciones derribadas

De la silla de montar y mañosa de tener

 

Orgullosa un solo dramaturgo atareadísimo

Taumaturgo contratenor

De manubrio sin bicicleta

Sin manos en los guantes y

 

Dentadura postiza

Sin boca ni comida ni economía

 

De palabras invidentes tipo ‘baba’

En los grandes palacetes de la hambruna

 

Ajena». Estas jueron palabras pintura

De Juan Delacroix. «Y en la propia

Si la hubiere. Deduzco que faré

Lo que pueda

 

Que procuraré no decaiga

El ritmo en la bajada

Esté Que diga en la subida»

 

Dijo El Sillín Sinculo sin responder

Directamente y dirigiéndose a

La Asamblea General reunida

Bajo los paloecoco y

 

Bostezando entre

Las piernas propró proprosiguió:

 

«Si consigo levantarme particular 

De debajo de los tanques

Recién compraos a Los Tulipanes

 

Chorriaos

 

Incluso

Aprovecharé la levantada pa resucitar

Un rayo

Luego de ir a mear un ramo prieto

 

De riñones fríos y plastaos y

La leyenda de otra

Plaza

 

Afuerita de abril ya casi mayo:

Todo platiao espejeando junio significa

Pa nosotros marzo y medio y

 

Pa ti que llueve aunque no llueve

Nomás meo O

La huida de la serpiente

 

Ciempiés de colmillos alfil jaque

Sucede.

 

Si me muelde loj piej Así senroque

Yo la quiero agurruñá».

«Ya somos

 

Refugiaos. ¡Híjole! No cualquiera. Río

Me río de tus hermosas alas de oro y cerámica

Agrietá

 

Del humo malandrín y la ósea polvareda

De la guerra. Parece mentira

Materialista

Capitalista forunculero

Si no hipersónico sí presunto

Orden papartera bipolar. Matan

 

Mandan a matar y se matan por él

Como si orden existiera o

Se agarraran del chongo por algo que juera nuevo

Nuevo y no todo vieja vida real

En los tres órdenes mortales de

Trípoli. Igual Igualito que

Cagar y matar estatua. Polo Norte Polo

 

Sur. Ártico

No Antártico

 

Este sueño anárquico (ah

Las Polinesias de la medusa inmortal)

 

Derretidos no tiene pie ni cholla

Clueca y aumenta el rasero ondular del mar.

O sí: si canta el gallo en la

Gallina ventanaemplumada a la gallina y

 

La gallina en el gallo ventanadesplumada

Contesta al gallo con un huevudo

Poema cloclóloquial y de este modo sincero

 

Empareja aviesa

 

Vejez y

Juventú de corral

 

Un poco en binomio de coger

A plazos y posparir y pospartiar

 

La picuda gloria de un piopío granjiao

—Piropo a la barragana natural

Del granjero muerto Que tantos hijos le dejó

Cuantos le quedó a deber»…

 

«O no tanto deso como eso.

Eso azul isatis en gallinero de hielo es cielo

 

En la funda de mi propró De mi

Propropio cuacuacuándo y sin ruido

 

Distante

Del instante en que violé mi tumba

Y saqué de allí mi muerto a rastras y

 

Y será por esto que

Me alegro tanto del último balazo

Que se oyó.

 

Entró por el esternón

De la cañería

Me lo llevé a la morgue

 

Que se oyó

Graznando

 

Iba a decir

Cantando»…

  •  

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[De La cáscara guarda al palo, en proceso de escritura] •

«Temoyo» ya está en Temoyo. ¡Vénganse corriendo a Los Arrieros!

cartel temoyo

Ediciones Le Prosa presenta en Acayucan, después de darla a luz en Barcelona, la primera edición de este libro bello y necesario, aldeano y mundial Gracias a Sonia García y a su hija Sac-Nicté, a Gilberto Gutiérrez, a José Luis Ortega Vidal y a los hermanos Jorge Humberto y Rosalino Guillén Cordero por hacer posible que el grueso de los ejemplares editados esté ya en manos del autor y que este acto por tanto tenga lugar Nuestro agradecimiento también a los participantes; al restaurant Los Arrieros y a Los Arrieros del Apompo, sin jaranas y con ellas