Recital en Wisconsin 2

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Texto de la presentación al recital bilingüe de fragmentos de Tururúctuc que ofrecimos John Burns (traductor al inglés) y yo, organizado por la University of Wisconsin–Madison en 2014 •

 

Presentación de Orlando Guillén y John Burns
[UW-Madison]

Rubén Medina

Hola. Soy Rubén Medina, director del Departamento de español y portugués de esta universidad. A nombre del Departamento quiero agradecerles su presencia en este evento poético. Aprovecho también para agradecer, en particular, a la fundación Tinker por la invitación al poeta Orlando Guillén como profesor visitante durante este semestre de primavera (una primavera que todavía no se ve por ningún lado); y por supuesto, agradezco al Programa de Estudios Latinoamericanos, Caribeños e Iberoamericanos (LACIS) de nuestra universidad por patrocinar la invitación y este recital.

Debo decir que ha sido para mí un gran privilegio tener a Orlando Guillén en Madison y poder hablar con él, extensamente, sobre lo que nos une profundamente: la poesía. Ha sido un evento extraordinario, to say the least. Nacido en Acayucan, Veracruz, México (1945), poeta, dramaturgo, ensayista, traductor, periodista, Orlando Guillén pertenece a una generación de poetas, anterior a la mía, que se conoce como la generación que brota de la herida de Tlatelolco 1968 y de la gran crisis de representación que ésta conlleva. Mi grupo de poetas, los infrarrealistas, le debemos mucho a Orlando por su feroz e inteligente ruptura, ética y estética, con la poesía mexicana dominante por esos años. A los 17, 18, 20, 22 años los infrarrealistas nos pasábamos de mano en mano su libro: Poesía inédita 1970-78. Quizá por eso entre los miembros de este grupo se encuentran los lectores más atentos, receptivos y substanciales de su poesía. Es pues una deuda mutua.

Más allá de esta dimensión anecdótica o, mejor, histórica, Orlando Guillén es un poeta importante no solo en el marco de la poesía mexicana, sino en lengua castellana. Su poesía se caracteriza por la experimentación formal y sintáctica, un gran y sostenido aliento verbal y discursivo, y sobre todo por su reinvención del poema largo. Pero no a través de la épica sino mezclando a ésta, a veces dramáticamente, con la lírica. A través del poema largo, Orlando crea nuevas posibilidades a la poesía lírica; le proporciona una dimensión dialógica y polifónica que durante gran parte del siglo XX solamente se le atribuía a la novela; en este sentido, sus libros de poesía dinamitan la premisa fundamental de Bajtin de que la poesía es un discurso de una sola voz, autoritaria, donde queda fuera el habla múltiple y compleja de los pueblos.

De la larga lista de libros de poesía publicados, subrayaré dos momentos de su trayectoria poética. Bajo el título de Versario pirata (1983, 1994), Orlando recoge su primera poesía escrita hasta finales de los setenta, que incluye varios libros de poesía. Durante los ochenta y noventa, escribe varias obras de teatro, comedias trágicas de uno o dos actos, edita un volumen sobre la poesía de El Salvador, Hombres como madrugadas: la poesía de El Salvador (1985), y traduce a varios poetas de lengua catalana al español. Entre 2001 y 2014, cuatro libros de poesía representan otra etapa renovadora y de mayor desafío en su trayectoria poética, a través de la escritura del poema largo.

Abordando la estructura expansiva y experimental del poema largo, Orlando se ha establecido como uno de sus practicantes más originales y osados en lengua castellana. Y no es difícil detectar que en su práctica poética asume completamente su posición marginal y radical como poeta mexicano, ajeno a las formas dominantes de poesía, ajeno al poder y a sus instituciones. Así, a través del flujo verbal, sostenido y deslumbrante de sus versos, el poeta realiza un impredecible y enardecido inventario lírico de la poesía y sus formas. En ese inventario se encuentra la cultura de Occidente y sus grandes mitos, el amor y las relaciones humanas, el lenguaje y las hablas sociales, el arte, la religión, las culturas populares, la sexualidad en todas sus manifestaciones, el cuerpo como carnavalización y metonimia, y el deseo. Siguiendo la frase que Ezra Pound utiliza para describir a su gran poema Los cantos, el poema largo funciona igualmente en Orlando para contar “the tale of the tribe”. Pero en Orlando Guillén esa tribu abarca singularmente las zonas claras, grises y oscuras de la cultura y la historia. Por eso mismo dice en un verso en su último libro: “Toda materia es oscura / Y todo conocimiento / Sombrío”.

 

 

Entre esos cuatro libros de su última etapa se encuentra El costillar de Caín, de 2001. Mario Raúl Guzmán ha dicho que El costillar de Caín, como replanteamiento del mito cristiano de la creación de la mujer, es “un recorrido delirante por los pueblos del habla. ¿Qué entra en sus pulsos? El albur y la majadería machista, el letrero de doble sentido y la truculencia sexista, el graffiti soez y la rocola ecléctica, el exabrupto homofóbico, los gestos tiránicos del caporal y el engreimiento del padrote de burdel, el corrido y su dulzumbre octosilábica, la tonadilla ranchera y el gemido callejero ante el apañe, todo ello amalgamado o anudado por un vasto propósito dramático cuyos soportes simbólicos se expresan mediante desafíos y jugarretas culturales muy difíciles de descifrar y hacer propios”.

A este poema largo le sigue Tiempal. Libro de pinturas, publicado en 2010. También se trata de un poema largo que explora la espacialización del tiempo a través de un diálogo con la pintura, a partir de la figura de Jipe Totec, el desollado, de los códices precortesianos. En esa espacialización del tiempo convergen, a mi parecer, el tiempo mítico que se repite infinitamente, el tiempo lineal que avanza sin avanzar y el tiempo espiral que comprenden la experiencia humana y cósmica, y que la poesía busca desentrañar.

Dos años después, en 2012, aparece Funda sobaquera. Y ya poseído por o en posesión de la estructura abierta e impredecible del poema largo y el impulso verbal, en enero de 2014 aparece su último libro, Tururúctuc —una palabra que Orlando inventa, otorga varios sentidos y que enseguida escucharemos. Tururúctuc es un viaje a través del tiempo y de la cultura, signado por la figura de Saturno y en el que converge la mitología grecorromana, la gran imagen de Goya (Saturno devorando a sus hijos) y el mundo global del siglo XXI. El poeta da cuenta del tiempo humano en toda su complejidad.

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After Orlando read excerpts of his long poem, Tururúctuc, John Burns will read his English translation of the same fragment. Let me share some works about John. Without doubt, he is one of the most brilliant students ever graduated from the Department of Spanish and Portuguese at this University. John Burns is a poet, translator, academic, and is currently the chair of the department of foreign languages at Rockford University. In the area of translation, he translated into English the work of Galician and Avant-garde poet, Manuel Antonio, entitled, De catro a catro / From Fours to Four in 2001; the Anthology of Galician poetry, Poesía é o gran milagre do mundo / Poetry Is the World’s Great Miracle, also in 2001. In collaboration with Rubén Medina, he compiled and translated the most comprehensive anthology of Beat poetry into Spanish language, Una tribu de salvajes improvisando a las puertas del infierno. A tribe of savages improvising at the Hell’s doors, published bilingually in Mexico City in 2012. His most recent translation, Estética de la lluvia by Chilean poet Raúl Hernández, is forthcoming at the New York’s McNally Jackson. He also has translated into English an anthology of Infrarrealist poetry, and is looking for a publisher.

Demos pues la bienvenida a los poetas y traductores.

[Madison, 3 de abril, 2014]

Recital bilingüe en Wisconsin

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En 2014 dicté un curso de seis meses introductorio a la poesía en la University of Wisconsin-Madison que comprendía un recital público. Este contenido que sigue, procedente de Tururúctuc, lo leímos en ese acto John Burns (en su espléndida versión al inglés), y yo en mis originales.

 

De «Tururúctuc»

Cae el año
Como gargajo de naranja
De siglo
A la bocaza
Marchita de Saturno.
Chorreando sangre blanca
Y derramando el plato
Loco,
La vitualla
Proporciona
Un poco de paz, y es un nido
En la cabeza canosa
Que peina pájaros de día
Y piojos de noche
Negros.
La corona del Tiempo,
Resplandeciente sobre fondo negro,
Es la fuente de la eterna
Juventud
Y come y bebe de su prole,
Caníbal hasta
Por los pelos del bigote.
Los vástagos,
Peones de ventaja,
Se reciclarán,
Hechos como están de la trama
De la hora, aunque se teman
La catástrofe
Y no estén nada
Tranquilos al principio. Sufrirán
Hasta que entiendan,
Al primer sorbo de chiche
De entraña mutante,
Que principio y fin
Son de índole biforme
Y que no hay padónde hacerse
Ni tiene sentido
Revolverse enfurecidos
O simplemente inquietos.
Saturno es como dos viejos:
Un viejo y una vieja
Comiendo el aquelarre. Cuando Goya
Lo pinta, el dios está devorando
A una de sus hijas,
A la que ya le ha arrancado
La cabeza y los brazos. Los ojos desorbitados
También comen de los ojos que devora
La mirada espantosa. Tiene
La verga erecta,
Porque el placer del dios
Es absoluto cuando come de su hija
Y se ha olvidado ya
Del motivo preventivo
Del festín.
Al término desesperado, nervioso
Y frenético, convulso
De la última dentellada,
La tijera de la censura le arrancará
El órgano de la virilidad en pleno
Y no se verá en el cuadro
Que en el Prado se conserva, incólume el aullido,
Pero la eterna juventud
Será el orgasmo de Saturno,
Y el de Goya ejemplar:
Cogiendo con la hija del Tiempo
En la Quinta a lo
Sonoro Negra,
Mientras se la come
Estremecido, y comprende.

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De Tururúctuc

[Fragment 1 (pg. 82-84)]

Year falls
Like century
Orange phlegm
To the withered
Maw of Saturn.
Trickling white blood
And spilling the crazy
Plate,
The victual
Provides
A bit of peace, and it is a nest
In the graying hair
Combing day birds
And night lice
Black.
The crown of Time,
Shining on black background,
Is the fountain of eternal
Youth
And he eats and drinks of his offspring
Cannibal
Right down to his mustache whiskers.
The progeny,
Spare pawns,
Will get recycled,
Made, as they are, of the weave of
Hours, although they fear
The catastrophe
And they are not at all
Quiet at the outset. They will suffer
Until they get it,
At the first gulp of the teat
Of changing guts,
Who beginning and end
Are of biform kind
And there ain’t nowhere to get to
And it makes no sense
To writhe furious
Or simply restless.
Saturn is like two old people:
One old man and one old woman
Eating the coven. When Goya
Paints him, the god is devouring
One of his daughters,
From whom he has already torn away
Head and arms. Bulging eyes
Also eat from the eyes that devour
The horrendous gaze. He has
An erect cock,
Because the god’s pleasure
Is absolute when he eats of his daughter
And he has already forgotten
The preventive reasons
For the feast.
Desperate at the end, nervous
And frenzied, convulsive
At the ultimate nip,
The scissor of censure will tear off
His organ of virility in full
And it will not be seen in the painting
Which is kept in the Prado, the howl unharmed,
But eternal youth
Will be the orgasm of Saturn,
And that of Goya, exemplary:
Fucking the daughter of Time
In the Fifth Quinta in the
Sonorous style of Beethoven,
While he eats her,
Shivering, and understands.

Si este cabrón que escribe pone su honor
De pie en medio de la tarde y la retrasa
Un poco hasta que den las 10 las
Clepsidras magras y él mismo pueda entrar en la mente
De la mujer que en otro tiempo amara
Temblando como se entra no siempre en los recuerdos,
Este cabrón que escribe arrancará sombra a la lumbre nueva
Como un adivino sueños al amor que vendrá
De entrada por salida, similar a la muerte,
Y similar a la muerte
Si no es que ella misma,
Se quedará cantando
La tonada simple de un repaso a la página
De los cuerpos vencidos
Por la fe de la vida.

Mírala. Antes estaba tensa como arco
De materia de amor
Y ahora es 2 por una en números
Cabales. Oscura. Cada vez más oscura
De materia de amor
Que enchufa y desenchufa cables muertos,
Probando, probando.

Porque
No volverán a estar los tiempos nunca
Para apostar por una puesta de sol
Que dure más de lo que su naturaleza
La deje en los círculos perfectos
Que siguen a la caída de los sueños flacos.

Porque
Qué tanto amor andará
Regado
Por el mundo herido que no alcance
A cerrar la cicatriz que yo no abrí
Sino a puñal de miedo,
Y que como alguien que sabe
De dónde viene pero de dónde vino nunca,
Se levante y cruja o se levante y mate
O se levante y eche el vuelo impelido por un encanto
Momentáneo que envejece súbito
Las campanas del ansia
De la hora de bruces
Donde cae
Encantado.

Porque yo no guardé
Ni el resplandor de disco de
La infinita soledad de
Martes sino circulé y me la gasté
Por vena enamorada
A borbotones
Ciegos. En eso
Derroché un infinito o 2. Pero
Ni el menor conocimiento
Me entró en sabiduría de las tierras que hizo
Fértiles la mujer estéril
Con su paso cargado de hijos muertos
Que se fue.

Mírala. Antes estaba tensa como arco
De materia de amor
Y ahora es 2 por una en números
Cabales. Oscura. Cada vez más oscura
De materia de amor
Como flecha.

Aquella era la
Tierra del espíritu del fuego
Y allí la sangre
Lloró mi catadura en un almácigo
Pudriéndose:
Reyezuelo de gula
Que revienta
Hidrópico del chorro de la luz
De luna.

Mírala.

Una de lujuria abierta y otra de túnica blanca
Que se desabrocha como collar a mitad del abrazo
Entre los hombros; entre los hombros
Y el beso que revuela todavía
El olor de la cabellera.
Una muy pero muy buena
Para besar el alma con los ojos y otra
Que aprovecha clavícula, omoplato
Para aumentar los húmeros placeres de la tarde
Que se va con piernas
Decididas de yegua
Bípeda y la crin dorada.

«Con la llegada de la muerte
Todo se va menos la vida»,
Dijo La Muerte Al Revés. «Mírala.
Ahí está tirada, bellaca e indolente,
Y ahora es cuándo», me dije sin palabras;
Y rápido recogí
Vida con pala de enterrador
Antes que la enterraran los días
O me enterraran a mí. Los días anteriores
A que yo naciera con un grito en la mano,
Empuñé la pala
Y me enterré en la sombra de un sueño
De mujer a punto
De dar de flor el fruto
Aciago.

Por eso traigo de nación el domicilio
Enamorado, y si ando como un perro olisqueando
El rabo de las diosas mortales más que
De las duraderas, es de puro cabrón. Me busco
Entre las sombras de una mujer que a veces hallo
Enterrada como yo entre sombras
Que se abren y nos paren
En sangre de epifanía, y
En criadero de días terminales
Nos apagan.
Sangre simultánea
De 2 en una sombras dividida.
El padre entra en la matriz
Ya nieto y la madre se revuelca
Entre 2 suegros de la vida, trina y una
Y nuera, y al padre lo remonta hijo
Y lo entierra en la sombra donde el hijo se entierra
Por su cuenta. Este es el misterio del hijo.
El misterio de la hija lo guarda entre las piernas
Hasta que el hijo, con lo que tiene de padre
Las atraviesa como puertas
Que cierra tras de sí dando un portazo
Y se encierra con su hermana
A comer de la flor de las perdices hija.

Mírala. Antes estaba tensa como arco
De materia de amor
Y ahora es 2 por una en números
Cabales. Oscura. Cada vez más oscura
De materia de amor
Que enchufa y desenchufa cables muertos,
Probando, probando,
Hasta que la parta el rayo.

[Fragment 2 (pg. 149-161)]

If this bastard who writes puts his honor
On its feet in the middle of the afternoon and turns time back
A little until the weakling clepsydras strike 10
And he himself might enter the mind
Of the woman he may have loved in another time
Shaking as one who does not always enter memories,
This bastard who writes will rip shadow from the new blaze
Like a soothsayer with dreams for the love that will come
With an entrance for an exit, similar to death,
And similar to death
If not death herself,
Shall keep singing
The simple tune of a glossing of a page
Of bodies vanquished
By faith in life.

Look at her. Before she was tense as a bow
From matters of love
And now is 2 for one in perfect
Numbers. Dark. Ever darker
In matters of love
Plugging and unplugging dead cables,
Testing, testing.

Because
It will never again be time
To bet that a sunset
Might last longer than its nature
Allows it to in the perfect circles
That form around the falling of weak dreams.

Because
How much love will go about
Scattered
Across the wounded earth without managing
To close the scar I did not open
Save by a fistful of fear,
And like someone who knows
Where he comes from and never from whence he came,
May rise and crush or rise and kill
Or rise and take off impelled by the momentary
Charm that suddenly ages
The bells of anxiety
Of the facedown hour
Where he falls
Charmed.

Because I did not keep
So much as the shining of the disc
Of infinite Tuesday
Solitude but rather I circulated and I spent it
Being an enamored vein
Blinded by
Bubblings. I wasted
An infinity or 2 on that. But
Not even the lesser knowledge
Came into wisdom from the lands
The sterile woman made fertile
Her steps loaded up with dead sons
Who have since gone away.

Look at her. Before she was tense as a bow
From matters of love
And now is 2 for one in perfect
Numbers. Dark. Ever darker
In matters of love
Like an arrow.

That one was the
Land of the spirit of fire
And there the blood
Wept for my appearance in a copperwood
Rotting away:
Petty king of gluttony
Exploding
Dropsied from the trickle of moonlight.

Look at her.

One with open lustfulness and another with the white tunic
Unfastened like a collar halfway down the arm
Between the shoulders, between the shoulder
And the kiss that still sends
The scent of the hair flying.
One very (and I mean very) good
At kissing the soul with the eyes and another
Taking advantage of collarbone and shoulder blade
To increase the humerus pleasures of the afternoon
Which goes off with decided
Mare legs
Bipedal with golden mane.

“With the arrival of death
Everything goes away but for life,”
Said Backwards Death. “Look at her.
She’s lying there, wicked and lazy,
Now is the time,” I said to myself without words;
And quickly I gathered up
Life with the undertaker’s shovel
Before it is buried by days
Or before they bury me. The days before
I was born with a shout in hand,
I grabbed the shovel
And I buried myself in the shadow of a dream
Of a woman about to
Give flower to ill-omened
Fruit.

That’s why I bear the enamored domicile
Since birth, and if I go about like a dog sniffing
The backsides of mortal goddesses more than
The long-lasting ones, it’s just from being a bastard. I look for myself
In the shadows of a woman which I sometimes find
Buried, as I am, among shadows
That open and give birth to us
In epiphanic blood, and that
In a nursery of terminal days
Extinguish us.
Simultaneous blood
Of 2 in one shadows divided.
The father enters the womb
Already a grandson and the mother knocking about
Between two lifelong fathers-in-law, three and one
And mother-in-law, and the son overcomes the father
And buries him in the shadows where the son buries himself
All by his lonesome. This is the mystery of the son.
The mystery of the daughter hides between the legs
Until the son, with what he has of the father
Crosses them like doors
That close behind him with a slam
And he is enclosed with his sister
To eat daughter, flower of partridges.

Look at her. Before she was tense as a bow
From matters of love
And now is 2 for one in perfect
Numbers. Dark. Ever darker
In matters of love
Plugging and unplugging dead cables.
Testing, testing,
Until lightning splits her in two.

¡Tierra!

Para todos los muertos
Traigo o tengo 2 metros y medio
Bajo tierra de vida
Donde echar raíces y vomitar
El ansia de las sabias rojas que circulan,
Verdes por fuera, bajo los hombros
De las tardes desnudas que en sí son un lienzo
Y parecen mujeres majas,
Pero
Son mujeres majas
Que parecen el lienzo que despliegan desnudas.

Muertos badulaques:
No se acerquen ni me sigan
Ni metan contrabando
De lo suyo
En mi muerto impertinente.
Ustedes no valen ni carne de
Presidio o de cañón
O ajetreos
Cosidos a puñal a mano.
«Después de todo»,
A ustedes les basta
Con podrirse y a mí no.

A mí me sobra y me basta
Con mi poca de gracia,
Porque otra poquita,
Sólo enamorado.

Escaleras abajo
Las bandas
De música
Viajan envueltas en muerte propia y perfumada,
Y a lo que yo me refiero,
En realidad,
Es a parvadas
Por lo menos
De conejas que alzan el vuelo
Desde la madriguera del sombrero,
Y en saliendo
Las pepena el albanega
En sombras verde del cazador
De vida breve como rabo de coneja.

La sombra de la sombra
Te sacará la luz del cuerpo por la parte
De mirar nomás
Oprimiendo glóbulos. Así,
Así: paf, paf, paf. Y serán
Las 4 mañaneras de la tarde
En los pliegues
De sombra del reloj de arena
Que es polvo de la tierra
Que besa mar.

Allí donde es vida el polvo,
Lame y se desabotona los 2 pechos el mar.

Land ho!

For all the dead
I bear or bring 2 and a half meters
Of life under earth
To throw down roots and vomit
The anxiety of the wise reds that circulate,
Green on the outside, under the shoulders
Of naked afternoons that are themselves a canvas
And look like beautiful women,
But
Are beautiful women
Who look like the canvas that unfurls in the nude.

Nincompoop dead ones:
Don’t come close or follow me
Don’t bring any of that contraband
Of yours
With my pertinent dead one.
You all aren’t worth prison meat
Of cannon fodder
Or hustle and bustle
Sewn by fist or by hand.
“After all”,
You all have enough with
Rotting, but not me.

I have more than enough
With my little bit of grace,
Because a little bit more,
Just in love.

Down the ladder
The bands
Of music
Travel along their own perfumed death,
And what I’m referring to,
In truth,
Is at the very least
Flocks
Of she-rabbits taking flight
From the den of the hat,
And upon coming out
They are snatched in a net
Green in the shadows of the hunter
Of the she-rabbit tail’s brief life.

The shadow of the shadow
Will take the light from your body through the part
That’s for plain old looking
Squashing globules. Like this,
Like this: splat, splat, splat. And they will be
The 4 early risers of the afternoon
In creases
Of the sand clock’s shadow,
Dust of the earth
Kissing the sea.
There where dust is life,
The sea licks and unbuttons its two bosoms.

La música
Era un jardincillo ocre de silencios tácitos
Y vientos de Saturno. Estaba hecha de luz
Envuelta en papel de celofán
Como un rayo de azucenas, y de
Vientos de Saturno
Del cristal
De las láminas
Del árbol de Saturno.

Su vuelo, migratorio:
De mariposa monarca
O rubio aleteo al aire de libélula nibelunga
Estacional,
Que hasta el año que entra llegan.

Soplaba Tiempo oscuro
La marcha
De la
Murga
A caramillo en trote alegre
De yegua negra
Y sal de Saturno,
Y exudaba,
Y exudando hacía brotar
De plomo el mar de Saturno
Desplegando la ola
Que abrigaría si pudiera con su manto
De suavidades agitado a
Una bebé de mar
Que saliera a patear tierra y uranio
Enriquecido,
Hasta que me quedé solo
Con el harpa de Saturno (partida por el rayo,
Que pasó sin que lo viéramos
Porque se vistió de negro o era tizón de rayo,
Y, mirando hueco el interior de un
Hueco hueco, atravesó travieso, y
Sólo lo vio pasar la Noche, y hasta eso
Nomás
Por
Que
Abrió una ventana del balcón de lunas
Y se le cayó la capa
Y un beso
Redondeó la vuelta a un muslo).

Esto dijo la primera luna
Parpadeando,
Porque también con los labios
Oía:
«La sonoridad de lo cóncavo
Es concéntrico
Como salmo de ángel a capela
Sentado en la verga
De
Dios sentado
En la
Verga
Del
Diablo a capela».

La segunda luna,
Cantando con los ojos
Porque también con la mirada
Oía, dijo:
Agitemos
Con un poco de vida
Un pozo muerto. Bullan branquias
De cetáceo,
Corazones de alegría de alga,
Pequeños tumultos de catástrofe en semilla;
Algarrobos crezcan
En edificios de departamentos
Que no enciendan la luz
De su ascensor
Por dentro. Solitario, el rayo
Baje por las escaleras de casa
Y se pierda
Por la salida a tierra
Con uña de raíz de
Canto
Y alas chamuscadas.

—¿Ya
Pisa ceniza de rayo
El brusco resplandor
De rayo nuevo?, preguntó
Deslumbrada la tercera
Luna, hablando con las grandes
Y pálidas orejas, porque
También con la lengua oía.

«No.
Todavía falta.
Pero ya pisará; come, deja
Comer, y no comas
Ansias», dijo la luna 2
Sumando, porque también con el oído
Restaba.

Agitemos pues
Con un poco de vida
En la cubeta
Un pozo muerto como quien riega
El jardín de las delicias
Con agua de los espíritus
De mar, dictó entonces la primera luna
Con las manos en la obra
Y la cintura cadente, porque también
Con el tacto oía y su ombligo
Era instrumento de nacer
Melodías entrecortadas
Y escribirlas. Y las tres
Lunas
Comenzaron a danzar,
Y era un cabezal de maravilla verles la cabellera
Sonreír con los labios pintados
En mitad de la Noche
Y patente que con todo el cuerpo
Oían y sabían oír oír
Con rejuego de hulahula. Los piececillos
Seguían un compás de aromas de sándalo
De bosque de los astros de montaña,
Porque, olfato en solfa, oían
La canción abstracta del principio,
Y en la orquesta de alientos absoluto
Era lo mismo reír que llorar
La canción abstracta del final.

Águila y serpiente abajo,
Entre el ágil aullido de las lobas briagas
Del Todo y de La Nada
La música era una cuchara de catapulta
Ardiente. De pronto
Volcada al grito de «¡Silencio
Ranas, que va a cantar
El Sapo!»,
Oleaginosa cayó
Como cae el rayo
Sobre el valle
De las almas calacas y alebrestadas
Y besó desparramándose la cabeza pura
De los muertos a mano.

Music
Was a small ochre garden of tacit silences
And winds of Saturn. It was made of light
Wrapped in cellophane
Like a bolt of lilies, and of
The winds of Saturn
From the glass
Of the sheets
Of the tree of Saturn.
Its flight, migratory:
Of monarch butterfly
Or Nibelung dragonfly’s pale air flutterings
Of seasons,
Which will get here next year.

Dark Time blew
The march of
The street band
By flageolet in a black mare’s
Happy trot
And Saturn’s salt,
And it exuded
And exuding made blossom
From the lead of Saturn’s sea
Unfurling the wave
Which would give shelter to a babe from the sea
If it could with its cloak
Of softnesses shaken.
The babe would set out to kicking at earth and enriched
Uranium,
Until I wound up alone
With Saturn’s harp (split by lightning,
Which passed without us seeing it,
Because it was wearing black or it was a charring bolt,
And, looking hollowly at the interior
Of a hollow hollow, it crossed mischievously and
Only saw it spend the Night, and just that
Because
It opened the window of the moon’s balcony
And its cloak fell off
And a kiss
Rounded out the trip around a thigh).

That’s what the first moon said
Blinking,
Because it also heard with its
Lips:
“Concave sonority
Is concentric
Like the angel’s psalm a capella
Sitting on
God’s
Cock
On the devil’s
Cock
A capella”.
The second moon
Singing with its eyes
Because also with its gazing
It could hear, and said:
Let’s shake it up here
With a little life
In this dead well. Cetacean gills
Give off noise
Hearts of seaweed happiness,
Small turmoils of catastrophe in seed,
May carob trees grow
In apartment buildings
With the lights of their elevators
Off
On the inside. Solitary, the lightning
Going down the stairs of the house
Getting lost
At the exit to land
With a root of
Song
And charred wings
—Did
The brusque shining
Of the new bolt
Step on the ash of the old bolt?
The third moon asked, unlit,
Speaking with great, pale
Ears, because
It could also speak with its tongue.
“No.
Not yet.
But it will step on it; eat and let
Others eat, and swallow
Your patience,” said Moon 2
Adding, because it could also subtract
With its ears.
Let’s shake it up then
With a little life
In this bucket
This dead well like one sprinkling
The garden of earthly delights
With the water of sea spirits,
The first moon declared then
With its hands on the job
And its rhythmic waist, because it could also
Hear by touching and its belly button
Was an instrument to birth
Chopped up melodies
And write them down. And the three
Moons
Started dancing,
And it was a wondrous bunch of noggins to see their hair
Smiling with painted lips
In the middle of the night
And it was obvious that with their whole bodies
They heard and knew how to hear hearing
With the hula hoop brouhaha. Their little feet
Following the rhythm of sandalwood scents,
Of forests, of mountain stars
Because, with a do re mi sense of smell, they heard
The abstract song of the beginning,
And in the orchestra of the breath absolute
It was all the same to laugh or cry
The abstract song of the end.
Eagle and serpent below
Between the agile howl of the drunken she-wolves
Of All and Nothing
The music was a catapult’s burning
Scoop. Suddenly
Turned to the shout of “Silence,
Frogs, for the Toad is going
To Sing!”
Oily it fell
Like lightning bolts fall
To the valley
Of deathly and startled souls
And it kissed spilling over the pure head
Of the dead at hand.

Mira:
El incienso se levanta de lo simple
Y no nos diferencia de los demás animales
Con el mismo sentido y el mismo
Poder con que
Lo complejo que desama
Se levanta del bosque espiritual
De lo animal que ama
Y se funde en la diferencia
Con un vuelco de 2 que suman 1
Y no se piensan restar.

Mira:
Un cíclope
Contemplando la curva,
Abrupta a veces embarazada
De la lejanía horizontal,
Es un faro visto desde el fardo de sombras
De barco que columbra
Simbad. El oxígeno sufre el afán
Evidente de casarse con el hidrógeno
Esquivo, y sólo si los 2 se mojan
Lo que guardan de andróginos
Serán como gotas rasas
Iguales para el dolor, la sed o el ejercicio
De la natación individual.
O para, con mano de argonauta
En la blogosfera celeste,
Desenredar la espesa cabellera de la lluvia
Abriendo los pixeles blandos
Del arcoiris sutil y contárselo a los infieles.

Voltea para el otro lado y
Mira:
«Inglaterra no siempre es un vestíbulo,
Pero menos si abre tarde el taller
Donde fabrica cascos
Para los caballeros de Atila. Hace mucho
Que Roma no es el objetivo
Y ni siquiera mirilla sucursal.
El gran angular se desplaza lento
Como ropón de Vaticano
Hiriendo a láser Oriente por la mitad,
Cuerno de África, África misma,
Ventanas de Altos Hangares que miran
Con los ojos rasgados
Terriblemente como un paraguas
Empapado en sangre,
Las alas de los traficantes de arcángeles
Averiados que hacen cola
En el taller a gritos. Gritos como grandes
Países. Pero Atila
Sigue siendo Atila en Inglaterra,
Donde pasa las mañanas muertas;
En Israel, donde las hadas tienen las manos
Teñidas y espesas de aquel líquido oscuro,
Y donde mata sus tardes desensillando a pelo;
O en la cabecera de los muertos negros
Como caballos negros
En algún lugar de Washington
Donde abre la caja de la noche, entra
A galope y desenfunda rifles allá
Y acá se oye el tableteo y los ronquidos
De los muertos blancos como
Caballos blancos
Y el jadeo ominoso de los bárbaros mutantes
Que hasta para agonizar devengan sueldos
Maratónicos, y son pocos,
Pero para matar se bastan lo que duren
Vivos. Golpe de gracia
Como de Estado de las hadas melindrosas
Como países
Que se lavan
Las manos de los muertos.
El despliegue
Panorámico de los hoteles
De Inglaterra
Hicieron época en la paleografía del último
Verano
Con claveles de pasión
Con claveles de pasión».

Mira.
La vista es muy natural:
Un ancla esculpida en herrumbre
Echa a andar
Arrastrando
Patitas de tiempo, brazos y manos de la diosa
Shiva, escarapeladuras de Lao Tse,
Amazonias de cadera de bosques de samba
Mojadas. Graves himnos a compás de matracas
Encintas. Largas piernas
De las putas rusas
De la ruleta ciega. Un botón
Florece y nace ciego como un obús
Entre piernas ciego de la
Diosa muerta. Lo complejo que desama
Se levanta del bosque espiritual
De lo animal que ama
Y se funde en la diferencia y es
Un fuego muerto como el clon de un ascua.

Look:
Incense rises from the simple
And does not differentiate us from other animals
With the same sense and the same
Power with which
The complex which stops loving
Arises from the spiritual forest
From the animal that loves
And melts into the difference
With a turn of 2 that add up to 1
And who don’t intend to subtract.

Look:
A cyclops
Contemplating the curve,
Abrupt and at times pregnant
Of the horizontal distance,
It is a lighthouse seen from a bundle of boat
Shadows that Sinbad
Begins to make out. Oxygen suffers the evident
Fondness to marry itself off to elusive
Hydrogen, and only if the 2 of them soak in
Whatever androgyny they cling to
They will be like two clear drops
The same as for pain, thirst or the exercise
Of the lone swimmer.
Or, with Argonaut’s hand
In the blue blogosphere,
In order to untangle the rain’s dense hair
Opening soft pixels of the subtle rainbow
To tell the unfaithful about it
Turn the other way and
Look:
“England is not always a vestibule,
But less so if the workshop
Where they make helmets for Attila’s knights
Opens late. It’s been a while
Since Rome was the objective
Or even a subsidiary scoping out.
The great wide-angle lens pans slowly
Like the Vatican’s long robes
Wounding the East in half by laser,
Africa’s Horn, Africa itself,
Windows of High Hangars that look
With almond-shaped eyes
Terribly like an umbrella
Soaked in blood
The wings of the traffickers of broken down
Archangels standing in line
Shouting in the workshop. Shouts as big as
Countries. But Attila
Is still Attila in England,
Where dead mornings come to pass;
In Israel, where the fairies have their hands
Stained and thick with that dark liquid
And where he kills his afternoons unsaddling bareback
Or at the headboard of the black dead
Like black horses
Some place in Washington
Where he opens the box of the night and enters
Galloping and unsheathes rifles there
And here and one can hear the rattle and snorting
Of the white dead like
White horses
And the ominous panting of the ever-changing barbarians
Who even for dying draw endless
Salaries, and they are few
But for killing they keep up as they stay
Alive. Coup de grace
Like d’etat of the finicky imps
Like countries
That wash their hands
Of the dead
The panoramic
Display of hotels
Of England
Made an epoch in the paleography of the last
Summer
With carnations of passion (sung)
With Carnations of passion”.

Look.
The view is quite natural.
An anchor sculpted in rust
Sets in motion
Dragging
Time’s paws, arms and hands of the goddess
Shiva, unshellings of Lao Tzu,
Wet Amazons of hips of forests of
Samba. Grave hymns to the rhythms of pregnant
Rattles. Long legs
Of Russian prostitutes
Of the blind roulette wheel. A button
Blossoms and is born blind like a howitzer
From the blind loins of the dead
Goddess. The complex which stops loving
And rises from the spiritual forest
From the animal that loves
And melts into the difference and is
Dead flame, clone of ember.

De «Pucupucu» • Orlando Guillén

patinir

De «Pucupucu» • Orlando Guillén
[Inédito / Una unidad de sentido]

Pájaro errabundo cuyo trino ya no se oye
Los oídos. Zanjao

Presente
De la frente del mundo
Pucupucu. Ya parió

Parió y parió la frente
Del mundo. Ya
Cairel al pairo de arbustos del aire
Quecuquecu

Parió.

Alamar

Alamar volando
A la mar de los días difuntos
Del primer difunto.

Difunto
De la frente del mundo

Flequillo andando al viento perro
Dobló el pico culeco gracioso y agitao.

Ladrido
Frente del mundo. Ladrido Cújelo

Repasao por el aullido
Galgo apodao El Chamacas del jodido

Aedo. Ya llegó. Ey.
Quihúbole mano.

Actualista
Que suda aroma propio O nomás empapao
De aceite Lo desprende esencial
A zempasúchil y

Y ni me contesta el saludo
Ni falta que hace el bien.

Hileras
De aves zancudas. Toma Creta
Estandarte demente. Auge
De ojos y

Y de oídos
Chatos. Al olor de la parrillada
Se reanima el dios
Un Ojo Dos Ojos Tres Ojos
Viejo

Viejo Experimentao
Enjuto y fantasmero.
Se acuesta muerto a la vista y

Y se levanta vivo al vivo hedor
De los olfatos asaos de las bestias
Chorreando Propiciatorios
La calçotada Pero

Pero separaos por 25 largas sombras
De cocineros y sargentos
De guardia y
De degüello. Perito en arpegios de entraña el dios
No vendrá por ahora. El brote de listeriosis
Entre las mesnadas aconseja cotitular en casa
Etérea
Revirar 52 lo 25 Rey de hombres
Liquiliqui y

Y
Tiresias mujer de Tiresias
Le recuerda al oído la venganza
De Moctezuma En la tierra de los pánfilos geómetras.

jpatinir

El día no terminaba de ponerse las botas Los
Tacones la multitud abeja
De los paseantes célibes. El día del Soldao
Desconocido
Casi siempre añadía niños y
La nodriza

Ana Bolena a los muertos
Entre las horas paupérrimas de genio y

Y el pago de las pólizas primas
De don Simún del Desierto
A

A la orilla socia
De un mar sin orillas amarillo

Amarillo de arenas
Vírgenes. La sangre de las nadadoras
Emanaba del mundo y

Y el mundo manaba sosias. Ponían cara de clones
Pero nunca segundas fueron igual de primeras.
El sol

El sol pleno de niñas y mariposas
En el disfrute de los baños
De Alá y La Madre de las Culebras
Al viento

Se partía en dos.
Una era parte para mirarlas
Fascinao jugar. La otra Viraba lenta la barca

De las aguas negras. Enloquezco.
Puercos de pezuña blindada y

Y puerto abierto a las 10 menos 12
A las 12 menos 10 a Tiempo abierto.
La barca cóncava
Despanzurrada vomitaba héroes
Y la heroína los vomitaba de su boca y

Y por la mañana un belfo atardecer amanecía
De noche y los bogavantes
En los platos eran revolcaos
En la salsa de las sangres del mar
Por los camareros y monaguillos que comían

Comían y comían y nunca se llenaban
Las sobras de un dios crustáceo y

Y megalómano. Barril o tonel que se vaciaba
En bocas desbocadas. Tumulto
Sufijo de yerbas venenosas
Sin hallar donde alucinógeno crecerse y

Y dueño y señora disponer de lo suyo y

Y lo ajeno hacerlo suyo
De un gruñido espantoso. Todos estaban de acuerdo
En que no estaban de acuerdo

Temblando. Más que nada Posesos
De la propiedad de lo que nadie es dueño
Pero tiene dueño temblando y lo mantiene fijo.
No sé cómo Mapa a gritos
Mudo temblón temblando de panzazo hablaba y

Y panzón mapamundi gelatinoso
Se ostentaba
Zaragata zalamero. Era milagro amigote
Cuyas soflamas hacían reír
A las muertas

—«Tiene rostro y maneras de estrella De cine
Corazón por tanto de taquilla»—

Aplaudir a las cactáceas
Llorar a las conciencias descoyuntadas —«Prohibido
Tirar muertos Que no vivan aquí». Teatro

De calle de Universo
Altrament compromès. Útil
Para andar cachetón entre los fierros retorcidos
De los autos quemaos y

Y
Los contenedores salfumantes orinaos por la luna
Brincándolos
En provenzal. Ansí

Ansí
Atraer oro
De oro De ser ello posible y

Y no ser increpao a cebollazos de plata.
Ansí

Ansí iluminábanse las alas moscas espirituales
Atraídas a la fragancia irrenunciable de la
Mierda humana

Mierda
Esculpida para ellas y sus descensoras
Con formón de punta oblicua de tanto
Ondear ombligo
El Formador. Era La Reina de la comarca
La Patria como quien dice. Ansí

Ansí la herida al aire atrae sanies o le nace más pródigo
Que hijoeputo
A la pureza de las carnes desiertas en

En la horrenda noche abierta
De la belleza amorosa de la noche
De actas
Prolija o sumaria a la luna meona y

Y las hogueras de caucho.
Cairel

Cairel entre humo negro iluminao
Entre piernas

Un espejo de la Noche se mira al espejo y
Atrae ansí también
A Li Poe a zambullirse maelstrom en la muerte
Por agua.

Pureza del agua pura manchada

(“Mancillada” dijo “O machacada”
El subteniente Mancilla)

Por el doble aedo impuro en Uno que la impugna
Al lanzarse a la aventura
De la que ya no se cuentan las hazañas
O por ella pugna con imanes

Del alma. La luna

La luna no es metal
No es mental
No es elemental

Es todo eso y

Y ojete opaco de la
Noche
Electropura.

patinirab

4 inmortal me digo si todo 3 mortal
Y está vivo en formol
Ditirámbico. Su forma da
Forma a la Forma

Da las 12 a la Una. Huraña criatura
Merodeando lagos. Estados

Unidos
Usa portaequipaje de portavión
Equivocao. Sus muchos
Muchísimos muertos
Quedan regaos en los campos
De la vida. Furtiva Banda Facción Relegada
Asa pronominal. Ahoritavengo Que ya se va Que viene
Juyendo a la estampida de los búfalos

Filipinos A la caída encima
De los árboles arrogantes
De la muerte
Naciente Del imperio encinta

Encinta De sol Fulgente
Naciente En la montaña humilde que al revés
Se entierra y

Y agudo tótem por dentro colorao
Por dentro se coge se preña se alumbra y pare y
Pare muertos.

Elfos en el ayuntamiento coloniao.
Corchetes. El mundillo

El mundillo mandón del mundo por el fondillo
Hace aguas de extinguidor y no es recién nacido
Que el bosque se repliegue en llamas de momento
A las calles de los pájaros bufones
Del marqués liberto de Comillas y las duquesas

Redundantes Del Bosque
Traficante de esclavos Libertinas.

Se descuelgan de los árboles atezaos
Varios pájaros jabalí y

Y juyen a la jeta que trina

Decenas de inmigrantes
A Oviedo y La Concordia y

De la ciudad poliándrica de Dansk
A las melancolías del símbolo químico del brexit
Van que vienen pero

Pero este vestido es más absurdo que los últimos desnudos
De los años Angulares. Mira: las lentes del dios oscuras
Difuminando en pájaros becerra los trinos
Del cielo Los premios en metálico a los santones
Y el yan yanito domesticao. Enlo
Quezco

En canto
De la misma nonada condoril andesavante
Que El Cuzco. Enlo

Quezco De lo que ocurre
Salvajamente
Despojao de careta
En mi carácter

Mundial. Enloquezco

Salvajamente asesinao por el filo
De aldea
Del último minutito cagao:

Atracción triunfante por traición
De la emoción
Como

Como
Sonándose las narices
El dragón antes de asar a Sant Jordi.
La situación

La situación
En Cataluña si lo que ha ocurrido
En el planeta no fuera Ubicuao Cuajo de sangres
De vena oleaginosa y oro comestible
Acaso
Desde Lleida acaso

Drones en el Prat Acaso
País diu el pregó de un solo culo unánime
Andante alegro
En Hong
Kong
A cagar

Un solo culo
Capitulao

Pondría de espaldas el andar de los cangrejos
En pañales
Por la sopa condal. Buenu. Invertir podría el orden
De los dueños de los grandes comensales
Independentistas y sus homólogos
Dueños

Cristianos y Morenos. Tots menjarem
I anirem a l’esplai. Ai. La mojiganga gigante

Cagando
La cabezota del monolito
Sonriente
De Santiago de Chile

Cagando. Oligomonopolio. ¿La luna?
La ven los muertos tiernos jugando con muertos sazones
A La Noche Negra Que Abra la Puerta

Cagando.

Hablándose

Hablándose de usté
Todo lo que rondó su portería

Rondaba a su portera. Quebrantar altares dice
El dios es quebrantar mi equipo
Mis compañeros
De eternidad mullida y

Y dejar Singapur en 1050
Seguidores
Del Viejo Jorobao
El Elegido.

Algorín El alpechín de los Sigilotas
Vencía el agua hirviendo Sin vencerle el olor
Fáctico. Pruebe

Pruebe fétido Dijeron los doctores Y pringao
Pasar por Londres la horrorosa
Isla neoyorquina

Lesoto por ciudad nipona

El signo zodiacal de El Buey por litro de hemorragia
Aceitunoso sobre las carnes flácidas del
Dios del Amor

Chino.
Enloquezco. Consonante mugido

De las reses al mando del mayoral
De los cielos nubosos

Cagando. Cagando
Enloquezco María de los
Ángeles Loya

Llueve sangre revuelta con pinole.
México

Pinacates

México
La Chorreada
David Sáizar
Chimalpopoca Quecuquecu

México
Mea muertos en las tumbas
Repletas de antagónicos
Matachines de las y los órdenes
Gandalla en respectiva
Santa Muerte Acribillada
En El Zócalo Fallido

Militarizado
Retrospectiva Chimalma

Cagando. Enlo

Quezco. Enlo

Enloquezco de una y otra pata
Y con ellas pienso en ti
Icona meva. Me

Levanto enseguida a las seis entre las llamas
De las siete
Campanadas de los siete

Campamentos del carrer Muntanya. Nada ganas
Caído. Un muerto
Me medita: «No es para Manes
Es para Minos

Cagando» Me dice y Me deja colgao
Del agarradero de un nombre de mujer
Para ir tirando

Proverbios de amor a la vida.
Nombre y

Y apellidos. Moneda de Mozambique
Mejor de la amazonia Pero de Oros de oro Oscura.
El sorteo

Se efectuará en nuestras oficinas
En connivencia con la loto
Del día Finao. Escala réaumur
Formolmente en desuso: las

Las grandes heladas derretidas
Por el cambio en uso ese sí Corcoveando horas usadas
Se llevan la mañana arrastrándola a la
Noche. Clímax

Climático
Del Tiempo. Mar Menor Caldero para un puchero
De vísceras de hielo. Ente.

Pronombre demostrativo
Mentecato. Contracción
De uranio por poco. Acudís

PatenierChristopher

Acudís
Al metro. Detengan al campeón
Pónganlo de bruces en la cancha al revés
Y desfibrílenlo

Cardioviértanlo. En vuestras manos deposite El as
La confianza de los antílopes
—Entre las aguas desoladas del ponto
Desalao la gran cornucopia.
Alifafe

En el corvejón de quien se fíe
O se sienta ganao único pagao entre reses centauro.
Enlo

Enloquezco. El que se va de Quito
Pierde su banquito. Las vendedoras
De queso en Cuzco. Enlo

Quezco.
El conjunto de las bestias inteligentes y

Y barbadas
No del rabo entre las patas
Colapsa. La

La magnitud del trote
Llega a los hocicos casada con dos maridos
Balanza chiquitita que busca nísperos
De Irán Relapsos
De patas grandes en las villas de Cantabria.
Lanzada con fuerza rige
Las estrellas. Apoyar selenio. Sodio.
Polvo de combustión
De los espíritus del harpa. Será cosa grande
Determinarse el peso
El número par

Simonioso de la política.
¿Política? La Puchulaca
La
Gerente.

Especie de silbato garante
En causas civiles
Que dirimen jueces turcos

Militares
Cagando
En casa ajena.

Aficionaos a sisar
Llegan los honraos
Ciudadanos a la plaza. La poli
CIA. Cibernautilus. Enloquezco. Estamos

Estamos
Aliviaos Cabezal kurdo.

La plaza
Molotov molotovitas.

¿La plaza? Desierto si se
Desplaza

La plaza:

Sitio por donde se sale a diario
Del turbante país oficial
Confundidos en una sola tribu de beduinos
En un solo culo que ha salido a cagar.

Más chiringuitos Más y
Menos mar que ya llegaron de ambos sexos
Los aedas y de idiomas bien dotados
Procedentes e

E himnos a la patria

[«Patria Patria Tus hijos te juran…»]

E himnos a la patria
Potestad de contribuyentes parnasi
Anos ya suenan lo suyo

Ya comienzan © a sonar entre los niños de corvejas
Precoces. Los camellos los miran

Cagando. Toma
Creta
Estandarte demente. Auge
De ojos

Por qué no De oídos
Chatos. Al olor de la parrillada
Se reanima el dios
Un Ojo Dos Ojos Tres Ojos
Viejo

Viejo Experimentao
Enjuto. Se acuesta muerto a la vista y

Y se levanta vivo al vivo hedor
De los olfatos asaos de las bestias
Chorreando Propiciatorios
Azafrán y comino Pero

Pero separaos por 25 largas sombras
De cocineros y sargentos
De guardia y

Y de degüello. Perito en arpegios de entraña el dios
No vendrá por ahora. El brote de listeriosis
Entre la soldadesca aconseja cotitular en casa un carajillo
De coñac
Revirar 52 lo 25 y

Y
Tiresias mujer de Tiresias
Le recuerda al oído la venganza De Moctezuma
En la tierra de los pánfilos geómetras.

Hileras de aves zancudas
Haciéndole pasillo
Haciéndole casita

[© og • © Ediciones Le Prosa • Barcelona 2019]