La Haya sólo halla ‘indicios de genocidio’ en Gaza y no ordena un alto al fuego

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Foto: EFE

El Genocidio en Gaza Sigue Atizao, y el infanticidio vitando me quema por sí solo el sentimiento ardiente, y ni las ideas de pura humanidad me deja ilesas • Si el derecho fuera, definido por Celso desde el imperial poder romano (o sea: que llega a nos estigmao de origen), ‘arte de [aplicar] lo bueno y lo equitativo’, el Tribunal de La Haya mínimo hubiera decretao orden de captura por crímenes de guerra (que sería lo ‘bueno’) contra Netanyahu en Gaza, como por menos que genocidio en vivo decretara contra Putin en Ucrania [pero Biden entonces (como ahora), y los otanitas, ¿qué?], lo cual si no lo ‘equitativo’ se parecería a lo ‘equivalente’ [simple cuasijurisprudencia] considerando materia penal sólo la invasión territorial militar y sus muertos en montón inocente sin remedio • Pero la aplicación real del derecho es arte de torcer la vara y varas hay tanto como jueces retorcidos envaraos (¿quién los envaró?) • «La Haya pide a Israel que tome “todas las medidas posibles” para evitar un genocidio en Gaza [el Tribunal encontró ‘indicios de genocidio’, cual si este no estuviera a la vista del mundo; cual si frente a un muerto dijéramos que hay nomás ‘indicios’ de que no está vivo], pero [además, contra el argumento de apabullante documentación demandante de Sudáfrica] no ordena un alto el fuego», ni ordena (podía) sino pide, solicita por no decir suplica al monstruo infame • «Netanyahu tilda “falso e indignante” el fallo de La Haya y Hamás asegura que contribuirá “a aislar a Israel”», cosa política con sus pesos respectivos que era de esperarse ‘reacción’ de partes, pero no se trataba jurídicamente de eso sino de parar la máquina impune de aniquilar un pueblo entero • Las resoluciones de La Haya son ‘vinculantes’ pero carecen de infraestructura ejecutiva, de modo que únicamente surten activos válidos a la esferoide realpolítica ‘moral’ (en un mundo que se pasa esta consideración por los misiles), ya no digamos ética polar achatada, mas cumplen la ‘función’ de ser jalón de conciencia más allá de los poderes civiles y militares siempre enemigos de la vida profunda, amorosa y creadora de la especie • De Juvencio Celso el tiempo imperial heredao, que no cambia formatos de dominación, ha convertido principio de derecho de ámbito civil la máxima impossibilium nulla obligatio est (la obligación de hacer cosas imposibles es nula); anchémosla ahora dúctil al ámbito penal (moral) y entendamos que La Haya, trágica de ocasión jurídica, sabedora de ordenar cosas de imposible ejecución, prefiririó comprometerse a la baja: asumir su nulidad de facto resolviera lo que resolviese, consecuente como Ambrosio si ante la vista de los patos, tan altos ellos, echara mano de su celebérrima carabina, y no hiciera otra cosa sino contar la munición y el número de volátiles a ver si se correspondían —convicto a pesar de lo aparente vivo de que, hiciera lo que hiciera, de nada iba a servir •  

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