
[Clarissa Strozzi por Tiziano] •
En el tiradero de cadáveres habilitao jardín ajeno de
Los Robots
Por los entes municipales
Una Niña jugaba con La Poesía
A que yo soy tú y tú eres yo Hasta que venga Mi Hermanito y
Y en eso que llega fluorescente
Su Hermanito con la espada en la mano
Y que grita: “¡Yo también juego!”
Y que la mata.
Entonces Un Niño jugaba con La Poesía
Y que llega Una Niña que se levanta
De La Muerte y
Y que lo mata. Era Su Hermanita
Pero jugaba con La Poesía
Y no le gustaban los intrusos Porque estaba
Empoderada Como decía Su Mamá y
Y todo era guerra y
Y los Hermanitos eran malos
Y había que matarlos malísimos a palos. Pero
Pero
Su Hermanito
Se levantaba de La Muerte Hecho Un Leviatán
Terrible Casi Una Sociedad
Reunida en Los Jardines Exclusivos Del Discurso
De Los Incluyentes y
Y La Poesía se lo pasaba pipa
Jugando con ellos
A Los Misiles
A la Trampa Bursátil
A La Gallina Clueca De los Huevos de Oro
A la China Cochina Que Con El Dedo Se Limpió
Pero
Pero por dentro lloraba Sin ojos
Caminaba Sin patas Pero se dejaba los pies
Con los ojos del amanecer
Que agonizaba de preferencia
De preferencia sin ojos
Para que nadie le viera los eximios colores de morir y
Y
Se perdía en los desiertos humanos de la compra
En los desiertos interiores de sí misma
En los desiertos exohumanos del Mercao
Abierto a la guerra A los guerreros
A los Camellos A los Mercaderes A los Machines y
Y
“Bueno”
Dijo El Rey de los Robots
A La Reina Bilingüe
De los Locos Mediocres
“Presidiré La Democracia
Un ratón Después la
Presides tú
Y al rayo Un Pendejo volverá a gobernarnos
O Una Pendeja Sí” y
Y
“Me cayó un virus y no el veinte” dijo La Democracia
Realmente Existente En la pantalla y
Y
En eso Vino Un Niño y la mató
Vino Una Niña y
Y le puso miel y se la comió •

